Las validaciones de patentes europeas tienen lugar tras la concesión de una patente tramitada en la Oficina Europea de Patentes (O.E.P.).

España como miembro del Convenio de la Patente Europea permite al titular  de una patente concedida por la O.E.P. trasladar esta concesión a la Oficina Española de Patentes y Marcas (O.E.P.M.) en un plazo máximo de 3 meses desde la mención de la concesión.

Para que esta validación pueda ser llevada a cabo la memoria descriptiva de la patente debe ser traducida íntegramente al español antes de ser depositada en la O.E.P.M.

Por otro lado, en caso de que el solicitante de la patente europea no tenga residencia en España necesitara la representación de un Agente de la Propiedad Industrial  español, para lo que deberá firmar una autorización simple de representación. En esta autorización no es necesaria la intervención de un notario o equivalente.