Turquía está a las puertas de Europa, estratégicamente localizada entre Europa y el Medio Oriente. Sirve de plataforma de entrada a nuevos mercados en la zona, para un número creciente de empresas españolas e internacionales. Además es uno de los mercados emergentes más importantes del mundo, con una población de más de 80 millones de habitantes. Como tal, su potencial de crecimiento es importante.

Sin embargo, Turquía es también el segundo mayor mercado de artículos falsificados. Se falsifican principalmente las piezas y accesorios de automóvil, juguetes, ropa y sus accesorios, productos electrónicos y productos farmacéuticos. Lo más preocupante es que el 58% de los consumidores turcos prefiere comprar productos falsificados (datos del informe de la Cámara de Comercio de Ankara). Se calcula que este mercado paralelo facturo en 2011, 6.000 millones de dólares, demostrando así su importancia económica.

Ejemplo de falsificación de relojes de lujo:

Ante estos datos alarmantes, el legislador turco modifico su legislación en 2009, creando en particular tribunales especializados en materia de infracción de propiedad industrial y endureciendo las penas de cárcel para los infractores.