Es fundamental impedir la revelación accidental de una invención antes de presentar una solicitud de registro de patente, ya que su presentación por ejemplo en una publicación científica, una campaña de marketing o a una conferencia anularían la novedad de dicha invención.

Uno de los efectos “positivos” de la época de crisis económica que nos toca vivir, tal vez es que, al igual que asistimos a un recorte de recursos, también asistimos a un “agudizarse” del ingenio a la hora de desarrollar invenciones que se diferencien en mayor grado de la competencia.

Una vez que tengamos nuestra preciosa solución técnica, para que sea realmente valiosa, el paso que debería ser natural es protegerla a través de un adecuado registro de patente. Y efectivamente, las patentes representan la forma más avanzada de tutela de la propiedad industrial ya que constituyen el método más eficaz para proteger legalmente los propios desarrollos innovadores.

novedadPero, ¿cómo sabemos si el invento es patentable? La ley de patentes española establece 3 requisitos para que se conceda una patente, los hemos mencionado en varios artículos pero repetirlos nos va a servir para fijar aún más el concepto: