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Nombre comercial

Nombre Comercial: el primo desconocido de la Marca

Hoy os hablamos nuevamente de la modalidad registral del nombre comercial, como protección de vuestras denominaciones y logotipos.

El Nombre Comercial es un signo distintivo –de ahí que lo llamemos ‘primo de la marca’- que sirve para identificar una empresa en el tráfico mercantil y para distinguirla de las demás empresas que desarrollan actividades idénticas o similares. En contraste, la marca distingue los productos o servicios de una empresa –no la empresa en sí misma-, ya sea ésta de carácter individual o social.

¿Un nombre comercial tiene que ser necesariamente un nombre? No, puede ser un signo que no sea un nombre, como por ejemplo imágenes, figuras y dibujos, lo aclara expresamente el legislador en el art. 87.2 de la Ley 17/2001, de 7 de diciembre, de Marcas.

Tal y como expone la Oficina Española de Patentes y Marcas (en adelante, OEPM) en un intento de aproximación del término a nuestra comprensión, podríamos plantear un símil con la persona física que nos permitiría concluir lo siguiente:

  • La denominación social de una empresa sería el “nombre civil” de la persona física. Esto es: “Farrokh Bulsara” en el caso de Freddie Mercury o Shakira Isabel Mebarak Ripoll en el caso de la conocida cantante Shakira.
  • El nombre comercial sería el “nombre artístico” con que dicha persona se presenta a sus clientes en el mercado, que siguiendo el ejemplo anterior sería “Freddie Mercury”. Respecto al segundo ejemplo, sería “Shakira”.

Una vez diferenciado el significado de nombre comercial y denominación social de una empresa, es importante señalar que, como parece lógico y también ocurre con las personas físicas, no es necesario que el nombre comercial y la denominación social coincidan. Es decir, como mencionábamos antes, las personas físicas pueden poseer un nombre civil (nombre y apellidos) completamente distinto a su nombre artístico, y si no, fijémonos en el ejemplo de Freddie Mercury, su nombre civil era “Farrokh Bulsara”, ¿qué parecido hay? Diríamos que ninguno.

La OEPM aclara que al contrario de lo que ocurre con la denominación social de una empresa, una misma persona física o jurídica puede escoger la opción de tener más de un nombre comercial, tantos como considere, para identificar las distintas actividades empresariales que lleve a cabo en los variados sectores del mercado en los que participe.

  1. Comparación con las marcas y diferencias entre ellos:

Tanto la marca como el nombre comercial son signos distintivos respecto de los cuales, al menos teóricamente, es fácil concluir que no sirven para el mismo fin. Sin embargo, sí son parecidos, y de ahí viene el hecho de que en la práctica sea difícil diferenciarlos en cuanto a su utilidad, quedando normalmente el Nombre Comercial relegado a un segundo –o último- plano.

Patentar un nombre: todo lo que deberías saber

El signo distintivo de cualquier tipo de negocio, el elemento que con toda probabilidad marcará la diferencia con respecto a la competencia, nace a partir de su propia denominación.

Una de las consultas más frecuentes que solemos recibir es sobre cómo patentar un nombre. Por lo general, una Pyme, startup o freelance que esté empezando, antes de realizar inversiones que puedan resultar poco rentables en el largo plazo, debería plantearse proteger adecuadamente el nombre de su actividad empresarial.

Antes de seguir, vamos a especificar un concepto muy básico en Propiedad Industrial pero muy importante para que todo el que no esté familiarizado con la materia pueda entender.

La expresión “patentar un nombre” es incorrecta, puesto que se mezclan conceptos: un nombre no se puede patentar (una patente es una modalidad de registro de la Propiedad Industrial que se utiliza para proteger invenciones que sean nuevas, que impliquen actividad inventiva y sean susceptibles de aplicación industrial), pero sí se puede (y debería) registrar como marca.

¿Marca o nombre comercial?

El proceso de creación de un negocio, no se basa exclusivamente en la elección del nombre (aunque esto sea tarea muy importante y ciertamente laboriosa), sino de su registro y protección ante eventuales copias e imitaciones por parte de terceros que estén buscando por ahí “inspiración”.

Así pues, con toda probabilidad sea necesario hacer una segunda aclaración conceptual entre dos modalidades de registro: marca y nombre comercial. ¿Cuál es la más acertada? 

Como registrar un nombre de empresa

Como registrar un nombre de empresa es algo que todo aquel que se embarca en un proyecto empresarial se plantea tarde o temprano. La cuestión es que este nombre puede ser registrado de diferentes formas en base a las necesidades. Esencialmente hay 4 tipos de registros que podemos aplicar al nombre de una empresa

Un nombre de empresa se puede registrar como: 

  • Marca registrada
  • Nombre comercial
  • Razón social
  • Nombre de dominio 

Para poder decantarse por una u otra modalidad en base a las necesidades de cada caso deben conocerse sus definiciones y diferencias, motivo por el que antes de hacer cualquier registro relacionado con el nombre de empresa es muy recomendable poner atención a la denominación con que la se la va a identificar y buscar un asesoramiento previo a hacer inversión alguna. 

Como registrar un nombre de empresa. Definiciones y diferencias 

  • En términos marketinianos una marca es la promesa de una firma de proporcionar, de forma consistente a los consumidores, un conjunto específico de características, beneficios y servicios. Así una marca registrada es todo signo susceptible de representación gráfica que sirva para distinguir en el mercado productos y/o servicios  de los demás en exclusiva. El titular de este derecho de Propiedad Industrial que otorga su uso en exclusiva puede ser una persona física o jurídica.
  • Un nombre comercial es un título que concede el derecho exclusivo a la utilización de cualquier signo o denominación como identificador de una empresa en el tráfico mercantil. Los nombres comerciales son también títulos de Propiedad Industrial y son independientes de los nombres de las sociedades inscritos en los registros mercantiles como razón social.
  • La razón social nos reconoce como persona jurídica. Es el atributo legal que figura en la escritura o documento de constitución y que permite identificar a una persona jurídica y demostrar su constitución lega, así como facturar, tributar, etc. Queda así aclarada una confusión común: el nombre con que se identifica la razón social es un término diferente al de marca. Tan solo la marca registrada ofrece el derecho de uso en exclusiva de denominaciones para identificar determinados productos o servicios.
  • Los nombres de dominio técnicamente son una dirección nemotécnica, la ¨traducción¨ a caracteres alfanuméricos de una IP. Por tanto, no son un derecho, simplemente suponen la ocupación de un nombre. En consecuencia no son excluyentes y tiene un ámbito de protección limitado. Lo que está claro es que comercialmente son un elemento indispensable en el escaparate mundial que supone internet. Por ello, es muy importante tener un nombre de dominio registrado, y mejor aún, si esta asociado a una marca registrada pues el titular de una marca registrada anterior tiene un derecho de uso exclusivo que puede hacer valer frente al solicitante de un nuevo nombre de dominio, lo que resulta fundamental en casos de ciberocupación.

En la práctica es habitual que estos 4 conceptos convivan pues son múltiples las necesidades que tiene una empresa. Así una sociedad mercantil ha de tener su razón social y es posible que tenga también registrada la denominación de la misma como nombre de dominio. Además esta sociedad mercantil puede ser titular de varias marcas registradas que emplean para identificar y diferenciar sus distintos productos o servicios. También en la práctica, todas las empresas desarrollan su actividad ofreciendo algún servicio y/o producto por lo que su identidad corporativa, aquella con las que se les identifica en el mercado, pude quedar perfectamente protegida con un registro de marca.

De todo lo anterior se deduce que el registro de marca es la clave para registrar correctamente el nombre de una empresa pues es el único registro que otorga un derecho de uso exclusivo para una determinada actividad o producto.

Por |30 de octubre, 2014|0 comentarios

Nombre comercial y marca: ¿En qué se distinguen?

Entre nombre comercial y marca existen varias diferencias pero son dos conceptos que tienden a confundirse, generando algunas dificultades a la hora de proceder a su registro.

Aquí en nuestro blog es un tema que hemos tratado en varias ocasiones pero considerada su importancia y el interés que despierta por las numerosas consultas sobre el tema, volvemos ahora a reflexionar sobre el papel y las diferencias que hay entre una marca y nombre comercial.

Ante todo, podemos afirmar que la identidad de cualquier negocio (bien sea de un autónomo, pyme o multinacional) es la clave para su éxito (o fracaso). De ahí se comprenderá fácilmente que cuidar la imagen de nuestra empresa es lo primero que hay que hacer: distinguirse de la competencia y transmitir confianza a los clientes parecen ser los pasos “base”.

Para consolidar este proceso de creación de nuestra imagen, debemos meditar con atención acerca del mejor signo distintivo que podemos dar a nuestro negocio/empresa: su marca. La elección no es un procedimiento nada fácil, por eso es muy recomendable confiar en expertos en materia de propiedad industrial (mejor Agencias oficiales de PI, como Protectia) que nos pueden guiar y estudiar si las denominaciones que nos interesan son viables, o no. Es decir: si existen derechos anteriores o se incurre en alguna de las prohibiciones de la ley, no será posible utilizar el signo elegido para identificar los productos o servicios de nuestra empresa.