En Protectia, durante este año 2012, hemos venido observando un incremento de consultas por parte de particulares que nos exponen sus proyectos para protegerlos a través de las modalidades registrales que engloban las invenciones, ya sea como patentes, modelos de utilidad o diseños.

Se trata de ideas embrionarias, muchas de ellas muy ingeniosas, que buscan encontrar nuevos mercados de producción y venta.

Esto, entendemos,  se debe a que en época de crisis, se buscan alternativas económicas para subsistir, por aquello de que la necesidad agudiza la perspicacia y la capacidad creativa.

Por ello, la falta de recursos no sólo propicia situaciones negativas, sino que cambia la forma de percibir el I+D.

Ahora hemos vuelto a patrones más artesanales en cuanto a soluciones técnicas para resolver problemas industriales y cotidianos.