El pasado miércoles 14 de enero de 2015 se lograba la primera ascensión en estilo libre por la ruta Dawn Wall de El Capitán, uno de los emblemas del Parque Nacional estadounidense de Yosemite. Esta vía está considerada como la más difícil del mundo por la complejidad técnica de su gigantesca pared vertical de 914 m.

Este hecho ha puesto de manifiesto una vez más como las capacidades del hombre van aumentando con el tiempo. Las técnicas de entrenamiento, alimentación y nuevos materiales han permitido en los últimos años un gran avance que anima al hombre a enfrentarse a retos antes inalcanzables como esta titánica ascensión a El Capitán.

En estos grandes retos, especialmente en los relacionadas con condiciones extremas, tanto climatológicas como de fuerza y resistencia contar con un apoyo extra de novedosa tecnología puede suponer la diferencia entre alcanzar la meta y lograr el éxito o fracasar.

A pesar de ello Tommy Caldwell y Kevin Jorgeson, autores de esta proeza, han logrado su ascensión sin ayuda de clavos, cuerdas o mosquetones (Solo han empleado en la subida las manos y los pies) como marca el estilo libre de escalada, han utilizado algunas herramientas por seguridad como cuerdas o arneses pero solo para evitar la caida accidental.

A pesar de ello, los avances tecnológicos han colaborado en gran medida a su éxito. Han necesitado de 19 días para lograrlo en los que han empleado elementos técnicos clave como los llamados pies de gato. Han realizado infinidad de pausas para descansar y aliviar el tremendo dolor de sus manos, para lo que han usado unas muy técnicas tiendas de campaña fijada y asegurada a la pared. Además de utilizar prendas especialmente diseñadas para la práctica de la escalda y que permiten adaptarse a cada climatología. Por otro lado, eran alimentados con la ayuda de un equipo de apoyo que les hacía llegar energética comida a través de un sistema de cuerdas de escalada.

Las patentes tienen un papel clave en este desarrollo tecnológico pues son el soporte que permite sustentar económicamente la inversión de las compañías en investigación y por tanto continuar desarrollando mejoras técnicas aplicables al mundo del deporte, de las que antes o después, y de un modo u otro, todos nos beneficiamos y en ocasiones como esta admiramos.