Tradicionalmente las gestiones de todos los asuntos relacionados con la propiedad industrial, tanto a nivel nacional como internacional vienen representadas por un agente oficial, nombrado, autorizado e inscrito por la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Este nombramiento, en la actualidad, garantiza que el profesional cuenta con conocimientos profundos en la materia.

La intervención de un agente, en estricto cumplimiento de la normativa legal, viene avalada no solamente por la experiencia profesional y conocimientos en la materia, dado que en la actualidad es necesario superar con éxito cuatro pruebas (teóricas y prácticas) para acceder a este status profesional, sino por la cobertura, en casos de negligencia, por un seguro exclusivo de responsabilidad civil que garantizará al cliente el resarcimiento de los posibles daños en que pudiera verse afectado.