Como viene siendo habitual en mis vacaciones este verano he encontrado entre el turismo familiar algún guiño a la Propiedad Industrial que muestra de una forma práctica lo cerca que está en nuestras vidas.

Mi primera semana de vacaciones la paso en el pirineo aragonés donde he descubierto parajes naturales de gran belleza, especialmente en la Comarca de Sobrarbe

 

PROTECTIA POR EL MUNDO: LA COMARCA DE SOBRARBE

El Sobrarbe me ha sorprendido por su vida en verano. Inocentemente por su situación geográfica, como comarca de la provincia de Huesca que abarca parte del Pirineo Central y las sierras del prepirineo, pensé que se trataba de una región adecuada para disfrutar de la nieve y que en época estival se encontraría prácticamente despoblada.

sobrarbe

No tuve en cuenta que más del 50% de esta comarca está incluida en alguna figura de protección oficial del medio natural en las que el agua es un gran protagonista.

Esto da mucho juego y sus ríos y gargantas combinadas con la frondosidad de sus bosques la convierten en un destino más que recomendable en verano. Buena comida, parajes naturales potentes y ríos de agua clara e incluso azulada, como las del Cinca, permiten sorprenderse y refrescarse a partes iguales; también nadar si se tercia.

Si te gusta la montaña y la naturaleza realizar algunas rutas por el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido es seguro que te dejan huella.

Sobre este campo, si entramos en materia de Propiedad Industrial, como en el caso de todos los parques nacionales, cabe mencionar que su nombre este registrado como marca. Actualmente existen sendas marcas registradas españolas y en vigor que protegen la denominación Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Las clasificaciones de estas marcas son cuando menos curiosas.

En lo que a historia de la tecnología y tradición de la región se refiere destaca la creación y uso de las navatas, (en aragonés Nabatas). Las primeras explotaciones madereras en la zona comenzaron en el XVII y desde sus orígenes contribuyeron al crecimiento de la zona. Gracias a esta nueva industrial en el siglo XIX, como consecuencia de la mayor demanda de madera de calidad, villas pertenecientes a la actual Comarca de Sobrarbe desarrollaron un crecimiento económico mayor que otras más importantes. Este hecho demuestra como innovar, arriesgar y buscar nuevas tecnologías y vías para la explotación los recursos existentes funciona hoy y ha funcionado siempre.

En la actualidad la conmemoración del peligroso oficio de navatero se ha convertido en un acontecimiento turístico y social de la primavera en Sobrarbe. Para poneros en situación sobre esta tradición y el entorno en que se desarrolla os incrusto el siguiente vídeo de la serie documental España a ras de cielo de televisión española.

 

Técnicamente sorprende el dato de que en su construcción no se emplea clavo alguno. La inexistencia de recursos legales en la época no dieron lugar a registros de propiedad industrial que reflejen el origen de esta tradición, pero la ingeniosa construcción de las navatas bien hubiera valido alguno, al menos para dejar constancia registral de su mérito inventivo. Lo que es seguro es que forman parte de los conocimientos tradicionales.

 

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