Para la mayoría de las empresas es habitual preparar auditorías contables o financieras pero con poca frecuencia se escucha hablar sobre auditorías de Propiedad Industrial.

La Propiedad Industrial es un activo intangible, que en ocasiones, puede ser el más valioso que se posee, inclusive por encima del resto de los bienes que forman parte del inventario de la empresa. Un claro ejemplo de este fenómeno es Google, donde sus marcas, patentes y diseños constituyen su mayor capital.

Por ello, es preciso darle a estos activos la importancia que se merecen, realizando auditorias periódicas para detectar elementos infrautilizados, identificar posibles riesgos para los resultados de la empresa, y proporcionar la información necesaria para idear estrategias que mejoren la posición en el mercado.

Estas auditorías deben estar realizadas por despachos profesionales en colaboración con la empresa para poder detectar todos aquellos activos que deben estar sujetos a registro y que no han sido debidamente protegidos. Además, se debe identificar y comprobar la situación de todos los registros con que ya se cuenta y comprobar que están en perfecto vigor y dan cobertura a todos los servicios y productos en uso. También se pueden prever sus posibles próximos vencimientos.

Es habitual detectar en estas auditorías huecos territoriales de protección. Por ejemplo, suele suceder que una empresa tras su creación protegiera su imagen en España con un registro de marca, y varios  años después tenga presencia en varios mercados internacionales donde su imagen no ha sido protegida, y por tanto, no solo no disponen de este valioso activo, también corren el riesgo de ser copiados, o de entrar en conflictos con terceros poseedores de marca registrada. De igual manera tampoco podrán licenciar esta marca a sus representantes o distribuidores. 

El hecho de proteger un activo intangible no es suficiente, la protección debe acompañarse de un estudio y evaluación del rendimiento que cada activo genera y qué importancia tienen para el negocio. Sabiendo cuáles son los activos más importantes pueden potenciarse y aprovecharse al máximo. Por otro lado, al conocerse las debilidades de la empresa estas pueden mejorarse.

En una auditoria puede detectarse por ejemplo que una marca registrada propia no se está utilizando, y por tanto, no proporciona ningún beneficio. Al percibirlo pueden disponerse los medios para tratar de licenciarla o venderla y así generar ingresos. Este ejemplo es válido igualmente para una patente de invención o un diseño industrial.

Del mismo modo se tienen que revisar las marcas, diseños o patentes de invención de los que se pueda poseer licencia de terceros. Debe verificarse si verdaderamente estas licencias adquiridas son rentables para la empresa o pueden sustituirse o eliminarse.

Por todos estos motivos, Protectia – Agencia de Patentes y Marcas propone auditorias periódicas a sus clientes quienes comprenden que sus activos de Propiedad Industrial: patentes, marcas y diseños,  no deben ser considerados como un gasto, sino como una inversión clave en el desarrollo empresarial

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