Los requisitos de patentabilidad se definen como la susceptibilidad de una invención para llegar a estar protegida por el derecho de patentes.

La patentabilidad de una invención por tanto se refiere a una serie de requisitos de naturaleza objetiva que debe reunir dicho invento que se pretende patentar.

Precisamente por su carácter objetivo, se diferencian de otro tipo de requisitos (formales o subjetivos) que son susceptibles de ser subsanados durante el procedimiento de concesión de la patente.

Merece la pena destacar que, como en la mayoría de legislaciones europeas de patentes, en la legislación española sobre la materia no existe una definición expresa de “invención”, que se podría sintetizar en una solución técnica a un problema técnico para satisfacer una concreta necesidad humana de tipo físico-material.

Los requisitos de patentabilidad están regulados, según la vigente Ley de Patentes española, (Ley 11/1986 de 20 de marzo) en su Tit. II artículos 4 a 9, coincidentes con los artículos 52 a 57 del Convenio de la Patente Europea.

En definitiva, los requisitos de patentabilidad son esencialmente 3:

  • Novedad absoluta. Primer y fundamental requisito, que presupone que el objeto de la invención no esté comprendido en el “estado de la técnica”, toda la información a disposición del público antes de la fecha de solicitud de patente. Por tanto, es vital NO divulgar la información relativa a lo que se quiere proteger mediante patente antes de presentar la solicitud.
  • Actividad inventiva. Este requisito subsiste cuando la invención no resulta del estado de la técnica de una manera evidente para un experto en la materia. Es decir, que el resultado de la invención tiene que ser ingenioso, y no la consecuencia puramente “lógica” y esperada de una combinación de lo ya conocido.
  • Aplicación industrial: es decir, cuando el objeto puede ser fabricado o utilizado en cualquier clase de industria.

Para finalizar, NO serán patentables:

  • Las invenciones cuya explotación comercial sea contraria al orden público
  • Las variedades vegetales y las razas animales
  • Los procedimientos esencialmente biológicos de obtención de vegetales o animales
  • Creaciones artísticas
  • Los programas de ordenador. En principio, según la legislación vigente en Europa, no es posible patentar un software ; no es suficiente que un programa resuelva un problema, sino que es esencial que el resultado se pueda “extraer” del medio virtual para modificar la materia.