Se define como denominación de origen o “DOP” todo signo de designación de productos en el mercado que indica:

  • El origen de procedencia geográfica del correspondiente producto
  • La existencia en el mismo producto de cualidades o características singulares debidas a ese origen.

La denominación de origen se puede considerar como un nivel de protección para garantizar la calidad de los productos alimenticios a los consumidores y a regular la competencia leal en el mercado.

El reglamento de las Comunidades Europeas 2081/92 del Consejo diferencia la denominación de origen de la “Indicación geográfica protegida “IGP”.

La principal diferencia entre estos dos conceptos es que mientras por la denominación de origen la única indicación admisible es el nombre geográfico, en la indicación geográfica protegida puede ser tanto el nombre como otro símbolo no denominativo (ej.: un dibujo o fotografía).

Para la denominación de origen de los vinos  (gestionadas por su relativo Consejo Regulador), hay un reglamento específico: la Ley 24/2003  de 10 de julio de la viña y del vino. Las condiciones exigidas para el reconocimiento de una denominación de origen de un vino son:

  • La elaboración en ese especifico lugar geográfico, con uvas procedentes del mismo.
  • El elevado prestigio en el ámbito comercial en atención a su origen
  • La calidad y características dependientes del medio geográfico.

Por otro lado, la principal diferencia entre denominación de origen y marca registrada es que mientras esta última puede tener por objeto tanto servicios como productos, como hemos visto la denominación de origen no se aplica a servicios y solo tiene la función de designar el producto y no de distinguirlo de otros.

Finalizamos con un ejemplo de denominación de origen con marca registrada, se trata de la marca registrada Toro que pertenece al prestigiosos consejo regulador de la denominación de origen Toro para vinos:

 

toro denominación de origen