Se denomina “Cooling off” el periodo de tiempo (generalmente de 2 meses) que transcurre desde la fecha de notificación de oposición a una marca comunitaria al comienzo propio del procedimiento de oposición.

Este periodo sirve para que las dos partes interesadas – es decir el solicitante y la marca oponente – puedan negociar y llegar a un acuerdo amistoso.

Los beneficios de disponer de este plazo se pueden resumir en:

  • Se facilita y armoniza el tráfico comercial intracomunitario, y sobre todo
  • Permite la concesión de expedientes sin la necesidad de recurrir al gasto de las oposiciones.

Debemos recordar que al solicitar una marca comunitaria ante la OAMI, cualquier tercero tiene 3 meses de tiempo para presentar oposición desde la publicación de la solicitud.

Una vez presentada y admitida la oposición, la OAMI (Oficina por la Armonización del Mercado Interior) se encarga de notificarla por escrito al titular de la marca solicitante; a partir de este momento, empieza el periodo del cooling off o “de reflexión”.

Desde luego es aconsejable llegar a un acuerdo durante este periodo. Así que, en el caso de una oposición a la marca comunitaria, se abren dos escenarios:

  • Las partes negocian y llegan a un acuerdo durante el cooling off. El proceso termina aquí y la Oficina restituye el importe de la tasa abonada para la presentación de la oposición. Cabe destacar que si ambas partes están negociando y consideran que necesitan más tiempo, pueden solicitar conjuntamente una extensión del periodo de cooling off, el cual será prorrogado por un máximo de 22 meses. Las partes además tienen la posibilidad de optar por la terminación de la prorroga en cualquier momento.
  • No se llega a un acuerdo: con lo cual expira el periodo de cooling off. Se abre un plazo de 2 meses para que el oponente presente los argumentos en los que basa su oposición, y posteriormente se otorga un mismo periodo de 2 meses al solicitante para la defensa de su marca (para la cual es conveniente contar con el respaldo de una Agencia Oficial de Propiedad Industrial). Finalmente la OAMI decide, en base a las alegaciones de que dispone, si admitir o no el registro de la marca solicitante.