La Clasificación de Viena es una clasificación internacional de los elementos figurativos de las marcas, establecida por el tratado multilateral administrado por la OMPI llamado “Acuerdo de Viena” entrado en vigor en 1985.

La finalidad de esta clasificación es facilitar las búsquedas anticipadas de marcas y evitar un trabajo sustancial de reclasificación cuando se intercambian documentos a nivel internacional.

La ventaja del uso de la Clasificación de Viena por las oficinas nacionales: las solicitudes de registro de marcas que contienen elementos figurativos se archivan codificadas según un único sistema de clasificación.

En los documentos y publicaciones oficiales relativas a los registros y renovaciones de marcas, las oficinas competentes de los Estados contratantes del acuerdo deben indicar los números que señalen las categorías, divisiones y secciones de la Clasificación a las cuales correspondan los elementos figurativos de las marcas en cuestión.

Actualmente los países parte en el Acuerdo de Viena son 32:

Alemania, Armenia, Austria, Bélgica, Bosnia y Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Croacia, Cuba, Dinamarca, Eslovenia, ex República Yugoslava de Macedonia, Francia, Guinea, Hungría, Italia, Jamaica, Jordania, Kirguistán, Luxemburgo, Malasia, México, Mónaco, Montenegro, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, República de Moldova, Rumania, San Marino, Santa Lucía, Serbia, Suecia, Suiza, Trinidad y Tobago, Túnez, Turkmenistán, Turquía, Ucrania, Uruguay.

Cabe destacar que dichos países pueden aplicar la clasificación como sistema principal o subsidiario. Así pues pueden seguir utilizando su clasificación nacional al mismo tiempo que la Clasificación de Viena, sea como medida transitoria o como medida permanente.

¿Cómo funciona esta clasificación?

Sustancialmente es un sistema jerárquico que procede de lo general a lo particular, clasificando todos los elementos figurativos de las marcas en categorías, divisiones y secciones, en función de su forma.

La Clasificación de Viena ha sido establecida en inglés y francés. La actual y última edición (la séptima) se ha publicado en junio de 2012 y ha entrado en vigor el 1 de enero de 2013, sustituyendo a las ediciones anteriores.

Por último, como curiosidad y ejemplo: la OAMI (Oficina de Armonización del Mercado Interior) utiliza una versión modificada de la Clasificación de Viena y puede encontrarse en la función de búsqueda avanzada del motor de búsqueda de marcas comunitarias.