El número de registros de diseños industriales en España ha sufrido un incremento considerable en los últimos años. Esto es debido a su eficacia y bajo coste.

Se entiende por diseño industrial todo tipo de innovación formal referida a las características de apariencia del producto o de su ornamentación. Es decir, todo objeto que pueda servir de tipo para la fabricación de un producto y que pueda describirse por su estructura, configuración, ornamentación o representación.

Para su registro es necesaria novedad mundial y proporciona exclusividad de fabricación y venta en España durante 25 años renovables por períodos quinquenales.

Dentro de una misma solicitud de diseño industrial en España pueden incluirse hasta 50 variantes distintas siempre que estén relacionadas con la misma materia y por tanto pertenezcan al mismo epígrafe de la Clasificación de Locarno con la excepción de los diseños bidimensionales. Además pueden incluirse hasta 7 vistas de cada variante lo que permite detallar al máximo cada una de estas.

La duración media de tramitación de un diseño industrial en España es de 6 meses, que coinciden con los 6 meses de prioridad internacional de que disponen para extender la protección a otros países conservando la fecha original de solicitud.