Los tatuajes y la cultura que les rodea se ha transformado en los últimos años y ha traspasado contextos como los carcelarios, el de bandas y de rudos combatientes y marinos, a estar de moda, e incluso a aportar un toque de glamour a ricos y famosos.

Bajo este tirón describimos los puntos de unión que existen entre la actividad de tatuar y los derechos de propiedad industrial que genera.

Tatuajes y Propiedad industrial

Autor: Utagawa Kuniyoshi (1797 – 1861)

Dejaremos de lado los derechos de autor que surgen en la creación de un tatuaje, que son compartidos entre el artista que tatúa y la persona que sirve de soporte de la obra. Además, quedaran también al margen los derechos asociados a la imagen de quien luce en su cuerpo los tatuajes y percibe ingresos por hacerlo.

Centrándonos pues en derechos de Propiedad Industrial las 3 modalidades principales a las que atañe son: registros de marca, diseños industriales y patentes. Tratamos a continuación cada unos de ellos por separado.

Tatuajes y Propiedad industrial: Marcas registradas

La clasificación de Niza, aquella por la cual se diferencian todas las actividades y productos existentes para el registro de marcas, contempla:

  • En la clase 3 las tintas, pinturas y colores para tatuar.
  • En la clase 8 las maquinas para tatuar y