Con la actual legislación los registros de marcas en España, como en la mayoría de los países, tienen una duración de 10 años renovables por iguales periodos.  Si se tiene interés en conservar dicho activo es necesario realizar su renovación. 

La renovación de un registro de marca en España puede solicitarse 6 meses antes de la fecha aniversario de la solicitud. Al tratarse de expedientes concedido y con antigüedad mínima de 10 años no es necesario realizar un estudio de viabilidad de marca previo a la solicitud de renovación.

La figura de la agencia oficial de la propiedad industrial por tanto no aporta un valor añadido a la gestión de renovación en lo que a su viabilidad se refiere, pero resulta una figura clave a la hora de comunicar con tiempo suficiente el vencimiento del expediente y poder tomar una decisión sobre el mismo.