La ley actual de propiedad industrial chilena remonta a 1991 aunque sufrió tres grandes modificaciones, en 2005, 2007 y 2011. Sin embargo, esta ley no se adapta a la realidad de la economía globalizada y dinámica, ni tampoco a los tratados internacionales y acuerdos de libre comercio que ha firmado Chile especialmente con Europa y Estados Unidos.

A modo de ejemplo, podemos ver que en 1991 se presentaron 16.000 solicitudes de inscripción de marcas (solicitudes más renovaciones) y 800 de patentes. En 2012 fueron 53.040 solicitudes (33.693 marcas nuevas y el resto renovaciones) y 3.760 patentes.

El Gobierno chileno decidió entonces redactar una nueva ley, cuya elaboración duró cerca de tres años, recogiendo opiniones de empresarios, profesionales del sector y asociaciones.

Reforma de la ley de propiedad industrial en Chile: Modificaciones

La nueva ley modifica una serie de elementos que vamos a resumir a continuación:

  • Nueva definición de una marca: se amplía su definición lo que permite incluir las marcas tridimensionales, hologramas y las marcas olfativas.
  • Las frases de propaganda o slogans, que hoy se protegen siempre junto con una marca previamente registrada, serán marcas autónomas.