Patentar un producto es una cuestión que se plantea todo aquel que pretende lanzar un nuevo o mejorado producto al mercado. Esto se debe a 2 motivos:

  • Serán muchas las ventajas que le aportará disponer de su monopolio
  • Por el valor diferenciador que en sus campañas de promoción, publicidad y marketing podrán desplegar con un producto patentado.

En la práctica, patentar un producto para aquellos productos por ejemplo comercializados y fabricados en y para España lo más lógico es comenzar por plantearse como patentar en España. Pero en realidad la actual globalización de los mercados nos obliga a ser competitivos y es probable que un único país sé quede corto para los objetivos empresariales de nuestra patente.

Por ello, es interesante saber que cada país concede la patente de un producto de manera independiente y que existen unas “reglas del juego” y una serie de acuerdos internacionales que se deben conocer y valorar, pues de ello dependerá el éxito de una patente. Para tratar de hacer estas ” reglas”  mas cercanas os facilito a continuación enlaces a 3 guías de consulta orientativas: