Patentar una marca es una expresión con la que muchos de nuestros conocidos se refieren de forma errónea al registro de marcas.

 

Vamos a tratar de aclarar de forma sencilla este común error para que quien nos lea tenga conocimiento de causa y no vuelva a caer en él.

Patentar es un verbo que según la definición del diccionario de la real academia española significa: obtener patentes de propiedad industrial.

Técnicamente las patentes se emplean únicamente para la protección de invenciones, y por tanto patentar, no debería emplearse nunca para referirse a la inscripción de marcas.

El verbo más adecuado para aludir a la protección de marcas es el de registrar cuya definición, nuevamente según el diccionario de la lengua española, hace referencia entre otras de  forma explícita al acto de inscribir con fines jurídicos o comerciales la firma de determinadas personas, o una marca comercial.