¨…la elección de productos y servicios determina junto con el país o países seleccionados el ámbito de protección de una marca…¨

Las marcas registradas se protegen para una o varias actividades o productos concretos. Esto se debe a que las marcas sirven en esencia para identificar el origen de los productos o servicios y para distinguirlos de los de la competencia. Para diferenciarlos se emplea la clasificación Internacional de productos y servicios o nomenclátor de marcas que está basada en la clasificación de Niza.

Origen de la Clasificación de Niza:

Esta clasificación, donde se enclavan todas las actividades y productos ¨existentes¨, fue establecida por un acuerdo concluido en la Conferencia Diplomática de Niza de 1957, con el nombre de Arreglo de Niza relativo a la Clasificación Internacional de Productos y Servicios para el Registro de las Marcas y que es administrado por la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Industrial).

El Arreglo de Niza está abierto a los Estados parte en el Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial.

Por tanto la utilización de la Clasificación de Niza por parte de las distintas oficinas de registro permite la presentación de solicitudes haciendo referencia a un solo sistema de clasificación lo que unifica criterios y facilita la labor de registro. Debe tenerse en cuenta que la clasificación ha de ser redactada de forma que indique claramente la naturaleza de los productos y servicios.

Estructura del Nomenclátor de marcas ::: Clasificación de Niza: 

  • Se utilizan 45 clases. De la 1 a 34 son productos y de 35 a 45 servicios.