Gran parte de los consumidores y empresarios piensan que una denominación al ser registrada como marca no puede ser usada por nadie más que su titular.

En la práctica, existen marcas registradas idénticas en un mismo territorio que conviven. Este hecho tiene su origen en la propia naturaleza de una marca pues estas al registrarse deben hacerlo para diferenciar un determinado servicio o producto, o un grupo de ellos.

En derecho marcario este fenómeno queda contemplado en el principio de especificidad en virtud del cual una marca sólo protege o distingue los productos o servicios para los que la marca se encuentra registrada.

Para enclavar los productos y servicios existentes en el mercado se utiliza la clasificación internacional de Niza, donde se encuentran diferenciados en 45 epígrafes  todos los productos y actividades.

Existen multitud de casos, por ejemplo en la Unión Europea encontramos para la denominación ¨MAGNO¨ 5 registros: