Escribir, ya sea por cumplir un requisito académico, por obligación de trabajo o simplemente por placer, es una de las actividades creativas que acompaña el hombre desde siempre.

Hasta hace unos años la máquina de escribir ha sido un objeto de culto para tantos y una herramienta fundamental a la hora de redactar. Hoy es un instrumento claramente suplantado por el ordenador y la tecnología.

Reflexionando precisamente sobre la relación entre el acto de escribir y la tecnología moderna, me he encontrado recientemente con un vídeo (en donde un pequeño hijo “digital” y su padre ponen en comparación dos épocas) que ha sido motivo de inspiración para estas líneas.

Así pues he decidido incluir entre nuestra serie de patentes (y productos, más en general) de éxito las míticas máquinas de escribir Olivetti, objetos legendarios desarrollados en Italia por la famosa homónima empresa.

Olivetti: una breve historia de la empresa 

La empresa Olivetti tiene más de 100 años de historia y cultura en innovación y diseño.

En 1908 el ingeniero Camillo Olivetti, tras sus viajes a EEUU y tras haber visitado algunas grandes industrias y haber conocido la tecnología y gestión de empresas como la Underwood, fundó en Ivrea la Ing. C. Olivetti & C.S.p.A. “primera fábrica de máquinas de escribir”.

Nace así, del coraje y espíritu emprendedor de un joven ingeniero, una empresa que sellará la historia de la industria italiana y europea, en donde tecnología, diseño y cultura son las palabras claves.