La clasificación de Locarno fue establecida en un acuerdo alcanzado en una conferencia diplomática celebrada en Locarno en 1968, y es por tanto fruto del Arreglo de Locarno que establece una clasificación internacional para los diseños industriales.

Esta clasificación consiste en una lista de 32 clases y 219 subclases. Incluye además notas explicativas y una lista alfabética de productos con indicación de las clases y las subclases en las que se ordenan. En la actualidad la lista contiene más de 6.700 indicaciones de productos.

La finalidad de la clasificación de Locarno es la de facilitar la búsqueda, no la de ofrecer protección en sí.

Por este motivo no es obligatorio indicarla cuando se presenta la solicitud, ya que la protección que se obtiene al registrar un diseño es independiente de su clasificación.

Realizar la clasificación es tarea de las oficinas de registro competentes, que deberán indicar los números de las clases y subclases de la clasificación a las que pertenezcan los productos.

En la actualidad hay un total de 54 Partes Contratantes del Arreglo de Locarno.