No hay más que intentar crear una marca para darse cuenta del esfuerzo intelectual y creativo que supone. Este hecho justifica con creces la contratación de un equipo profesional por parte de aquel que tenga la necesidad de disfrutar de una nueva imagen corporativa, o de por ejemplo mejorar y actualizar aquella con la que identifica un determinado producto o servicio.

Desde nuestro punto de vista profesional como Agencia Oficial de Propiedad Industrial siempre nos ha sorprendido, y lo sigue haciendo con frecuencia, que la mayoría de empresas que precisan de nuevas marcas y los propios profesionales que se dedican a ello (creativos, especialistas en marketing, etc.) arranquen su inspiración y esfuerzos sin detenerse previamente a valorar si la marca podrá ser registrada y/o usada.

Son tantos los registros de marcas que actualmente existen y tantas las  mentes creando nuevas marcas que emocionen, evoquen y describan un producto o actividad que es muy complicado encontrar nuevos nombres originales y ¨chulos¨. Por este motivo es muy frecuente encontrar registros anteriores que otorguen un derecho de uso exclusivo a un tercero.