Analizaremos las implicaciones y posibilidades de registrar un color per se como marca, a raíz de la Sentencia del Tribunal Supremo del 2 de diciembre de 2013, donde el operador telefónico ORANGE quiso registrar la marca internacional 908.137, en clases 9, 38, 42.

El color naranja seguirá libre en el sector de las telecomunicaciones

La ley de marcas adopta una definición amplia de un signo distintivo y un tipo de marca podría ser un color per se. Aunque no se prohíba el registro de colores como marcas, presentan dificultades a la hora de analizar su distintividad. La distintividad existe por dos razones:

  • Inherente a la marca
  • Adquirida por el uso extensivo en el mercado.

En la Sentencia del Tribunal Supremo, se recogen los principios ya enunciados por la jurisprudencia comunitaria (véase por ejemplo: Libertel (asunto C-104/01), en que se indicaba que un color per se no es distintivo salvo en casos excepcionales, es decir si se demuestra una distintividad adquirida por el uso intenso de ese color como marca).