Quizás la bicicleta sea el vehículo de transporte más sencillo nunca inventado a lo largo de la historia, y que apenas ha cambiado en su diseño y configuración básicos desde su primer modelo.

Este medio de transporte sano, ecológico y (no menos importante) económico ha vuelto en los últimos años en auge; cómplice con toda probabilidad la omnipresente “crisis económica”, en la mayoría de los países europeos ha llegado a ser uno de los principales medios para desplazarse, sobre todo en la ciudad. La eficiencia en el transporte y la consecuente calidad de vida son aspectos de gran relevancia en nuestras vidas.

En los últimos años especialmente, arquitectura, planificación urbana, tecnología e innovación se combinan para crear un modelo mucho más sostenible en la gestión de las ciudades. Muchas urbes del mundo, de hecho, están experimentando una verdadera revolución tecnológica en el transporte, implementando propuestas altamente innovadoras basadas en tecnologías de última generación: una de ellas son las bicicletas inteligentes.

El ejemplo más evidente de esta nueva tecnología está presente en la ciudad de Copenhague (una de las ciudades que participan al Smart City Expo de Barcelona, del 18 al 20 de Noviembre), donde la eficiencia del transporte público es tan elevada que la mayor parte del flujo de transporte está compuesto por ciclistas, y donde ya se pueden alquilar bicis públicas con GPS y motor eléctrico.

En este entorno y considerado que las bicis están cada día más de moda, no es difícil observar un fermento alrededor del sector que se traduce en numerosas solicitudes de patentes  y diseños industriales que surgen para mejorar este medio de transporte.

El mix entre hardware y software está destinado a revolucionar para siempre el sector de las bicis. A parte de mejoras altamente innovadoras utilizando sofisticados sistemas de software y aplicaciones que permiten, por ejemplo,  mostrar los datos del recorrido en tiempo real en el propio Smartphone, asistimos a propuestas novedosas también en el plano estético y de los propios accesorios “clásicos” propios de una bici: las ruedas, el manillar, los frenos, candados antirrobo etc.

En el mar de innovadores accesorios para bici, he elegido mostrar como ejemplo un par de los más conocidos y que más han tenido éxito en el mercado:

  • Copenhagen Wheel. Esta genial rueda ha sido inventada y desarrollada en el MIT de Boston, y permite transformar cualquier bici “tradicional” en una bici eléctrica. Todo está alrededor del eje de la rueda: motor, electrónica, baterías. Una elegante corona contiene todo lo necesario para convertir una bicicleta común en una bicicleta eléctrica con pedaleo asistido. Para ver mejor cómo funciona:

 

Superpedestrian tiene la licencia exclusiva de la rueda patentada por el  MIT. La patente es titulada “Hybrid sensor-enabled wheel and associated systems, multi-hub wheel spoke systems, and methods of manufacturing and installing wheel spokes.” Y protege una gran cantidad de tecnología: el uso del dispositivo móvil y la forma en que los radios se unen en el lado opuesto al de accionamiento.

  • Manillar de Helios: ingenioso manillar patentado por Helios que convierte una normal bici en una bici inteligente.  Este manillar incorpora un novedoso modelo de iluminación LED que varía el color en función de la velocidad y que se puede conectar a través de Bluetooth.  

Para concluir: da igual la bici que tengas, con la revolución tecnológica a la que estamos asistiendo transformarla en una bici de última generación no parece ser tan complicado.

Conscientes del dinamismo propio de este sector, podemos adelantar que a breve lanzaremos un nuevo boletín de vigilancia tecnológica dedicado a todos los bikers y apasionados del mundo a dos ruedas, para estar al tanto de las novedades tecnológicas que van surgiendo en el mundo del ciclismo. Así que…¡Manteneros atentos a nuestras próximas publicaciones!

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