Aunque sea un cliché que se repite a menudo, siempre es bueno tener a mente que la marca es el escaparate más valioso que puedes tener para tu negocio.

La tecnología lo ha cambiado todo y las herramientas que tiene a disposición hoy en día una Pyme a nivel de marketing y comunicación de marca son numerosas (un ejemplo: las redes sociales).

Si destacar de la competencia a través de modelos innovadores es complicado pero fundamental, pensar de lanzarse al mercado sin registrar una marca y sin la adecuada protección a nivel de Propiedad Industrial es, francamente, impensable.

Todas las empresas y Pymes con mayor valor en el mercado tienen por lo menos un aspecto en común: una estrategia fuerte de protección de marca.

Es decir: una de las claves del éxito y la llave para sobrevivir en un mundo altamente globalizado y competitivo reside sin duda alguna en la marca.

En el post de hoy vamos a ponernos desde un punto de vista distinto:  vamos a ver directamente qué no hay que hacer a la hora de registrar una marca y en consecuencia cuál es la postura adecuada que se debería adoptar para tener éxito.

  1. Lo primero y vital: no pensar que registrar tu marca sea un gasto sin más. El registro de tu signo distintivo es una preciosa inversión, puesto que la marca es un activo que en algún momento dado podrías incluso licenciar o vender. Por tanto, quédate con el concepto de: Marca=Inversión
  2. No te lances en onerosas campañas de marketing y publicidad antes de haber protegido la marca. Esto implica efectuar una búsqueda de anterioridades para asegurarte de no estar infringiendo algún derecho anterior sobre la denominación/logotipo que has elegido.
  3. La marca es territorial: ¡No registres allá donde no comercializas! Si vendes en España, por ejemplo, lo más lógico y sensato es empezar con un registro de marca nacional. Sin embargo, si tienes interés en dos o más países lo ideal es una marca comunitaria. 
  4. No pienses que hacerlo solo sea la solución: por experiencia, sabemos que el respaldo de profesionales es vital para evitar malas sorpresas. Solo un profesional te sabrá aconsejar debidamente sobre, por ejemplo, como clasificar correctamente la marca. Ya se sabe: lo barato, sale caro.
  5. Si estás en la fase de creación de tu signo distintivo, no intentes buscar denominaciones que recuerden alguna famosa:  elige una denominación breve que sea fácil de memorizar, sé original y sencillo. Al final es la clave para crear una marca única y que dure en el tiempo.

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Espero que los consejos puedan resultar de utilidad; en definitiva hay que esclarecer los objetivos que se quiere lograr y, en base a ellos, decidir junto con una Agencia Oficial de Propiedad Industrial como Protectia cuál será la mejor estrategia de protección de marca.

 

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