La puesta en práctica de una patente o modelo de utilidad, según la legislación Española, es el expediente en el que se ofrecen datos fundamentales sobre la explotación de una invención.

De hecho, para que la concesión del monopolio se mantenga en vigor, es necesaria la puesta en práctica del invento protegido (tanto a través de patente como de modelo de utilidad) antes de que transcurra un periodo de 3 años desde la fecha de solicitud de la licencia obligatoria.

company-186980_640Citando textualmente la ley de Patentes Española: “para evitar que una patente quede sometida al régimen de licencias obligatorias, será preciso que en el plazo de tres años a partir de la fecha de publicación de la concesión en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial (BOPI), o de cuatro años a partir de la fecha de solicitud (si este plazo expira antes),  la invención sea puesta en práctica en España, por el titular de la patente  o por persona autorizada, en una escala comercial suficiente para satisfacer la demanda del mercado español y que la explotación no sea interrumpida durante un período superior a tres años.”

Pues así, de no acreditar la puesta en práctica, la OEPM considerará el expediente incluido en el régimen de licencia obligatoria.

¿En qué consiste realizar una puesta en practica?. En realizar una solicitud formal a la delegación autonómica del ministerio de industria, donde se realiza la explotación y coordinar con un ingeniero de dicho ministerio una visita a las instalaciones donde se explota la patente para que certifique que efectivamente se está realizando la explotación de la invención.

La documentación necesaria a presentar:

  • Fotocopia de facturas o documentos similares que justifiquen la comercialización del producto objeto de la invención. 
  • Fotocopia de facturas de adquisición de materias primas y materiales, piezas, etc. que se incorporen al producto objeto de la invención.
  • Declaración jurada del número de unidades del producto objeto de la invención que se han fabricado y vendido en los últimos doce meses, y de las que se espera vender anualmente.

Una ventaja muy importante que se pretende lograr a través de esta obligación es que se exige que el invento objeto de patente (o modelo de utilidad) se convierta lo más rápidamente posible en innovación tecnológica practica, contribuyendo de tal manera a la productividad del país en cuestión y del sistema económico en general.