La propiedad intelectual es un concepto jurídico que indica un sistema de protección de bienes inmateriales que son fruto de una actividad creativa e inventiva. Está integrada por derechos de carácter personal y patrimonial, que atribuyen al autor la plena disposición y el derecho exclusivo a la explotación de su obra, sin más limitaciones que las establecidas por la Ley.

Más en concreto podríamos decir que todos los bienes inmateriales, fruto de una actividad inventiva humana son susceptibles de registro de la propiedad intelectual.

Si inventas algo, este “algo” es de tu propiedad intelectual.

Los derechos de propiedad intelectual:

  • Son los derivados de la creatividad de un autor
  • Se generan por el mero hecho de la creación
  • No protegen ideas, sino expresiones específicas de estas ideas, por tanto la “originalidad” no es un requisito para obtener la protección en el registro de la Propiedad Intelectual
  • Son una fórmula alternativa para proteger obras literarias, artísticas o científicas, planes de negocio, fotos, software, etc.

Cabe destacar que existe una diferencia sustancial entre propiedad intelectual e industrial (la primera protege las obras reguladas a través de los derechos de autor, la segunda diseños industriales, signos distintivos y patentes reguladas cada una por su ley), aunque realmente las dos otorgan una protección mediante un derecho exclusivo de monopolio sobre una creación intelectual, que excluye el uso del mismo por parte de terceros.

Las principales fórmulas de protección mediante los cuales es posible generar la “prueba” necesaria para obtener los derechos de Propiedad Intelectual:

  • Protocolo Notarial: consiste en el depósito ante notario del contenido de la creación. El deposito puede ser realizado por personas jurídicas y se consigue una fecha fehaciente desde la cual se declara autores y propietarios del contenido depositado. Por su rapidez y flexibilidad es la muy recomendable.
  • Copyright: es una figura de registro de la propiedad intelectual que supone depositar la obra y documentación relativa a la aplicación en cuestión ante el organismo encargado de la gestión de este tipo de derechos.
  • Otras (ej: depóstio legal, etc.)