Se define “Nombre comercial” como el título que concede el derecho exclusivo a la utilización de cualquier signo o denominación como identificador de una empresa en el tráfico mercantil.

nombre comercialLos nombres comerciales, como títulos de propiedad industrial, son independientes de los nombres de las sociedades inscritos en los Registros Mercantiles y, por tanto, se tienen que registrar por separado.
Podrán, especialmente, constituir nombres comerciales:

  • Los nombres patronímicos, las razones sociales y las denominaciones de las personas jurídicas.
  • Las denominaciones de fantasía.
  • Las denominaciones alusivas al objeto de la actividad empresarial.
  • Los anagramas y cualquier combinación de los signos que, con carácter enunciativo, se enumeran en los puntos anteriores.

Nombre comercial: solicitud y duración

La duración de la protección de los nombres comerciales es de diez años a partir de la fecha de la solicitud, renovables indefinidamente por iguales periodos.
La figura del nombre comercial no existe en todas las legislaciones internacionales.
Según la legislación española, conviven dos modalidades de registro: el nombre comercial y la marca registrada, dos conceptos que a menudo se pueden confundir.

  • El nombre comercial es el signo o denominación que identifica a una empresa en el tráfico mercantil y que sirve para distinguirla de las otras empresas que desarrollan actividades similares o idénticas. 
  • La marca registrada sirve al empresario para distinguir sus productos y/o servicios de los demás existentes en el mercado a título exclusivo.

Una misma persona natural o jurídica puede tener, si lo desea, varios nombres comerciales para identificar actividades empresariales pertenecientes a diferentes sectores del tráfico económico, ya que el nombre comercial no es necesario que coincida con la denominación social.
Cabe destacar que los nombres comerciales son una modalidad considerada un poco “obsoleta”, y que presentan algunas desventajas frente a los registros de marcas. Por ejemplo: los nombres comerciales no pueden presentar una oposición administrativa a una nueva solicitud de marca comunitaria por no ser reconocidos por el organismo que las gestiona.