Los modelos y dibujos industriales se refieren al aspecto ornamental o estético de un producto. Se aplican a una amplia variedad de productos de la industria y la artesanía: desde instrumentos técnicos y médicos, aparatos eléctricos, vehículos y estructuras arquitectónicas hasta estampados textiles.

Según el Artículo 3 del Reglamento comunitario, los modelos y dibujos industriales son “La apariencia de la totalidad o de una parte de un producto, que se derive de las características especiales de, en particular, línea, configuración, color, forma, textura o material del producto en sí o de su ornamentación”.

En España, el concepto de modelos y dibujos industriales está englobado en la modalidad registral del “diseño industrial”, refiriéndose a todo tipo de innovación formal referida a las características de apariencia de un producto u obra de artesanía.

Así pues podemos diferenciar entre:

  • Modelo industrial: todo objeto que tiene rasgos tridimensionales y que ocupa un lugar en el espacio. Es decir, su geometría espacial es la característica principal. Un ejemplo: mobiliario (sillas, armarios, etc.).
  • Dibujo industrial: consiste en rasgos bidimensionales, como motivos, líneas o colores. Un dibujo es una creación inseparable de un producto al que se le aplica con fines de ornamentación (estampados, encajes, alfombras, tapices, porcelanas, cerámicas, etc.) con el propósito de aumentar su belleza, individualidad, o valor respecto a otros objetos semejantes sin aumentar su utilidad.

En la mayoría de los países la protección de los modelos y dibujos industriales se puede efectuar únicamente mediante una acción de registro, para incrementar el rendimiento del capital invertido y aumentar el valor comercial del producto que se quiere proteger.

Generalmente, para tener derecho a la protección mediante el registro, un dibujo o modelo industrial debe ser “nuevo” u “original”.

La duración de la protección varía según la legislación de cada país. El plazo de protección habitual es de 15 años (un período inicial de 5 años, al que se añade la posibilidad de renovación durante otros períodos de 5 años), pero algunos países únicamente prevén la protección durante 10 años, mientras que otros la amplían incluso hasta los 25.

Cabe destacar que, según el interés comercial que se tenga, se tomará la decisión de donde registrar: si se opera en único país de la UE, lo más conveniente podrá ser registrar un modelo o dibujo nacional. Sin embargo, si se tiene interés en comercializar en más países de Europa, lo más acertado será obtener un derecho de dibujo o modelo válido en toda la UE: un dibujo o modelo comunitario registrado (DCR).