La Clasificación de Locarno es una clasificación internacional establecida para el registro de los diseños industriales, fruto del Arreglo de Locarno del 1968.

Esta Clasificación sólo tiene “un carácter administrativo” y no obliga a los países contratantes “ni en cuanto a la naturaleza ni en cuanto al alcance de la protección del dibujo o modelo en esos países”, de hecho el solicitante de un diseño industrial no tiene obligación de indicarla cuando presenta la solicitud: la protección que se obtiene al registrar un diseño es independiente de su clasificación.

La edición actual es la décima, fue publicada en junio de 2013, está en vigor desde el 1 de enero de 2014 y sustituye a las ediciones anteriores.

Así pues el objetivo principal de la Clasificación de Locarno es la de facilitar la búsqueda. Contiene:

  • 32 clases,
  • 219 subclases y
  • una lista alfabética de 7,157 productos (en la versión en inglés) que constituyen dibujos o modelos industriales, con indicación de las clases y subclases en las que están ordenados.

Actualmente hay un total de 54 Países Contratantes del Arreglo de Locarno, tratado abierto a los Estados que forman parte del Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial.