Los agentes de propiedad industrial son aquella figuras profesionales que se refieren a personas físicas inscritas en el Registro especial de Agentes de la Propiedad Industrial de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).

shutterstock_140433208Las funciones son las de ofrecer sus servicios como profesionales para asesorar, asistir o representar a terceros para la obtención de registros en las distintas modalidades de la Propiedad Industrial (es decir: marcas, patentes, modelos de utilidad y diseños industriales), así como la defensa de los derechos derivados de los mismos ante cualquier Administración española, comunitaria o internacional competente en materia de Propiedad Industrial.
Los agentes de propiedad industrial en España tienen un código regulado por el COAPI (Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Industrial).

El papel fundamental de un agente es por lo tanto asesorar a empresas y particulares que soliciten un cualquier registro de marcas, patentes, etc.
La normativa en materia de Propiedad Industrial es bastante compleja, con lo cual se necesita, para la adecuada interpretación de las normas, de la experiencia y profesionalidad de un agente de propiedad industrial.

Los requisitos principales para poder ejercer la profesión de Agente:

  • Poseer un título universitario de Grado superior,
  • A partir de mediados de los noventa, es además necesario superar un examen de capacitación previsto para la obtención del título oficial y el ejercicio de la actividad profesional de Agente de la Propiedad industrial

En Protectia contamos, entre nuestro equipo de profesionales, con varios agentes oficiales de la propiedad industrial que en la práctica son los representantes legales de sus clientes, lo que implica actuar en su nombre ante cualquier registro y la defensa y vigilancia de los mismos. Esta actividad se complementa con la labor cotidiana de una agencia oficial de propiedad industrial, es decir:

  • Ayudar a definir y escoger la mejor estrategia de protección de los activos intangibles de una empresa, para conseguir los resultados más óptimos;
  • Diseñar la mejor estrategia de internacionalización de la empresa en cuestión, mostrando las ventajas competitivas que se pueden obtener a través de las distintas modalidades de registro de la propiedad industrial;
  • Mantener una atenta vigilancia de los expedientes y agilizar todas las tramitaciones.